8 ene. 2014

Capítulo 8.

¿Qué mierda hacía yo despierta a las 6 de la mañana? ¿Se estaba acabando el mundo o algo?

No, Crys, el problema es que eres una bocazas.

Cierto. Culpa de August Zelazny.

Ya estaba de mal humor. Encima sin desayunar. Lo que me ponía de más mal humor aún. Pobre el que intente provocarme un poco siquiera. Mi despertador ya se había llevado su ración de golpes tras haberme dado un susto de muerte. Normalmente me despertaba con los pasos de las chicas que estaban por el pasillo, aunque no me levantaba hasta que el despertador sonaba. Esa era la regla número 1 de Crystal Cassel.

Debería proponerle a Sylvain un nuevo programa de castigos, uno que no haga a la gente levantarse cuando aún no son personas. Todos seríamos más felices. ¿El problema? Nunca lo aceptaría. Lo que está hecho, hecho se queda. Además de que diría que me mantuviese a raya y dejara de meterme el problemas por mi parte.
Tiene razón, pero está en mí el no callarme las cosas y ser algo impulsiva.

Está bien… Bastante impulsiva.

Empujé la puerta trasera del internado como pude ya que no tenía  fuerzas para nada. Afuera ya estaban algunos alumnos con tijeras y rastrillos.

Capítulo 7.

-No me puedo creer que el de Biología ya haya mandado el primer trabajo. 

-Es para dentro de un mes, Soph. 

-Ya lo se, pero aún así, es un amargado. ¿Es que él no ha sido adolescente?  

-No se, chispa, tal vez paso de jugar con los coches de juguete a abrir animales por la mitad. -bromeé.

 -No me llames chispa. Ya no somos pequeñas. 

-¿Y? Me hace gracia como me referí a tu pelo la primera vez que nos conocimos. 

Sophie rodó los ojos. 

-¿Donde estará Maica? 

-No lo sé, pero como llegue tarde a clase de Educación Física, la mato.  

-Estamos hablando de Maica y la Educación Física. Da por echo que, si no se fuga, llegará tarde. 

-Pues como se entere su madre…